https://doi.org/10.35381/s.v.v10i19.4889

 

Afrontamiento del estrés en familiares de pacientes con estancia prolongada en cuidados intensivos. Revisión sistemática

 

Coping with stress in relatives of patients with prolonged stay in intensive care. A systematic review

 

 

María Elena Olaya-Pincay

maria.olayap@ug.edu.ec  

Universidad de Guayaquil, Guayaquil, Guayas

Ecuador

https://orcid.org/0000-0002-4459-6657

 

Yerling Marina Verdezoto-Pinto

yverdezotop@unemi.edu.ec 

Universidad Estatal de Milagro, Departamento de Posgrado, Milagro, Guayas

Ecuador

https://orcid.org/0009-0007-7555-5800

 

Andrea Lucia Yaguache-Jimbo

andly-15@hotmail.com

Universidad Estatal de Milagro, Departamento de Posgrado, Milagro, Guayas

Ecuador

https://orcid.org/0009-0003-7267-9489

 

Kerly Esmeralda Bonilla-Rodríguez

kbonillar2@unemi.edu.ec

Universidad Estatal de Milagro, Departamento de Posgrado, Milagro, Guayas

Ecuador

https://orcid.org/0009-0008-7657-4664

 

 

Recepción: 13 de agosto 2025

Revisado: 16 de noviembre 2025

Aprobación: 18 de diciembre 2025

Publicado: 01 de enero 2026

 

RESUMEN

Objetivo: Explorar la evidencia disponible sobre el afrontamiento del estrés en familiares de pacientes con estancia prolongada en UCI, 2020 - 2025. Método: Se consideraron investigaciones cuantitativas, cualitativas y mixtas en español, inglés o portugués, centradas en adultos que acompañan a pacientes críticos de edad ≥ 18 años. La búsqueda se efectuó en PubMed, CINAHL, Scopus, Web of Science, SciELO y LILACS, se gestionó la información mediante Rayyan, mientras que la calidad y el nivel de cada estudio se calificaron con el esquema Johns Hopkins. Resultados: 26 estudios integraron la revisión, tres ejes: intervenciones educativas y de comunicación que atenúan la incertidumbre, soporte psicoemocional grupal o individual que fortalece recursos internos, y prácticas de autocuidado basadas en mindfulness, religión o redes sociales. Conclusión: Existe altos niveles de estrés, ansiedad y depresión en los familiares, aunque varía según el instrumento con el que se mide y el contexto.

 

Descriptores: Estrés psicológico; familia; unidades de cuidados intensivos; adaptación psicológica; cuidadores. (Fuente: DeCS).

 

 

 

ABSTRACT

Objective: To examine the existing evidence on coping strategies among relatives of patients with prolonged stays in intensive care units (ICUs) from 2020 to 2025. Methods: Quantitative, qualitative, and mixed-method studies in Spanish, English, or Portuguese were considered, focusing on adults accompanying critically ill patients aged ≥18 years. The search was conducted in PubMed, CINAHL, Scopus, Web of Science, SciELO, and LILACS. Data management was performed using Rayyan, and study quality and evidence level were appraised according to the Johns Hopkins Nursing Evidence-Based Practice model. Results: Twenty-six studies met the inclusion criteria, clustering around three main themes: educational and communication interventions that reduce uncertainty; group or individual psychosocial support strengthening internal coping resources; and self-care practices grounded in mindfulness, spirituality, or social networks. Conclusion: High levels of stress, anxiety, and depression were observed among family members, with variations depending on the measurement instruments and contextual factors. (Source: DeCS).

 

Keywords: Psychological stress; family; intensive care units; adaptation, psychological; caregivers. (Source: DeCS).

 

 


INTRODUCCIÓN

Dentro de las unidades de cuidados intensivos (UCI), la permanencia ininterrumpida de un paciente durante más de seis meses erige un entramado emocional persistente para la familia, caracterizado por miedo, depresión, fatiga, ansiedad y desgaste psicológico; esta situación trasciende la preocupación clínica y desemboca en un acúmulo de síntomas agrupados bajo el concepto de familia con síndrome de cuidados post-intensivos (PICS-F) 1 2.

En la práctica asistencial, las enfermeras, al ser el personal de salud que con frecuencia permanece junto a la cama del paciente y está en contacto con sus familias, constituye la base para modular la aflicción mediante estrategias de información, comunicación y acompañamiento emocional 3; para esto, es necesario que el personal de enfermería valide y module las necesidades de los familiares, facilitándoles la participación en la toma de decisiones. Sin embargo, el despliegue de tales estrategias puede resultar variado cuando las hospitalizaciones son extensas y el desgaste profesional se interpone en la interacción con la familia 4.

Desde esta perspectiva, incluso durante el ingreso de los pacientes a UCI, siete de cada diez familiares suelen manifestar ansiedad y cerca de la mitad presentan síntomas depresivos por la restricción de visitas a los pacientes y sus cuadros de salud complejos 5. Para superar estas situaciones adversas, los familiares tienden a elaborar rutinas que les permiten organizar ciertas actividades entre laborales y personales, que, de todas formas, no consiguen direccionar a un estilo de vida saludable para el cuidador 6.

Bajo esta premisa, los procesos de cronicidad que extienden la presencia de los familiares en las instalaciones hospitalarias dejan una alteración del rol, pasando de observadores angustiados a cuidadores informales con funciones diversas y complejas cuando les corresponde ingresar a la UCI, la sobrecarga emocional se ve intensificada al prolongarse intervenciones como ventilación mecánica o por traslado del paciente a otras instituciones más complejas o a unidades de larga estancia 7.

En este orden de ideas, se advierte que las decisiones sustitutivas prolongadas ubican a los familiares en un limbo moral que agrava el estrés y evidencia la necesidad de marcos de apoyo basados en evidencia para el personal de enfermería, sobre todo en contextos donde la estancia rebasa los seis meses 8. Frente a este entramado, el presente artículo busca recolectar evidencia centrada en el afrontamiento del estrés de familias de pacientes con más de seis meses de hospitalización en UCI, orientada a mapear estrategias de afrontamiento, instrumentos de evaluación y responsabilidades enfermeras.

En visto a lo anterior, se formula la siguiente pregunta: ¿Qué evidencia existe sobre el afrontamiento del estrés en familiares de pacientes con más de seis meses en la unidad de cuidados intensivos, durante 2020 y 2025?

En cuanto al sustento teórico, en las UCI contemporáneas, la permanencia de un paciente más allá de seis meses crea una condición en la que se somete a las familias a rutinas continuas exigentes de vigilancia, intentos de comprender los cuadros clínicos y toma de decisiones complejas9. La aparición temprana de temor, confusión y agotamiento emocional, son fenómenos que persisten durante toda la estancia y configuran un contexto propicio para manifestaciones psicológicas que requieren acompañamiento enfermero organizado 10.

A medida que transcurre el tiempo de hospitalización, la sintomatología ansiosa y depresiva suele alcanzar niveles muy altos en los familiares, mientras que el estrés postraumático se mantiene en un porcentaje significativo incluso varios meses después del alta 11. De este modo se evidencia la continuidad del malestar familiar extendiéndose más allá de la hospitalización, así como una necesidad de estrategias de afrontamiento durante la permanencia en las unidades de cuidado intensivo y durante la transición al domicilio 12.

Desde esta perspectiva, la Society of Critical Care Medicine (SSCM) tras la pandemia actualizó sus directrices de atención centrada en la familia, con estrategias como acceso flexible a la información, diálogo iterativo y soporte espiritual, con énfasis en el cuidado enfermero como eje de la experiencia hospitalaria 13. Estas recomendaciones responden a evidencia que vincula la presencia de los familiares con una menor conflictividad al momento de la toma de decisiones y menor percepción de aislamiento, beneficios que se amplifican en estancias prolongadas, puesto que la incertidumbre se acumula de manera exponencial 14.

De manera convergente, las intervenciones centradas en pacientes y familias en UCI suelen mejorar la satisfacción, reducir complicaciones y estancia hospitalaria, cuando las iniciativas incluyen participación activa y difusión óptima de la información 15. No obstante, pocos estudios evidencian colaboración bidireccional entre equipo de salud y familiares, panorama que pone de manifiesto la brecha existente en la implementación de modelos cooperativos durante hospitalizaciones prolongadas, que de por sí es un escenario clínico complejo y frecuente 16.

Por otra parte, existen factores clínicos imprevisibles como episodios de delirio que intensifican la carga emocional; un análisis observacional multicéntrico halló incremento significativo de síntomas postraumáticos en familias expuestas a delirium respecto de quienes no presenciaron tal cuadro 17. A ello se suma la prolongación en los procesos de toma de decisiones sobre el soporte vital del paciente, proceso que agota la dimensión cognitiva y espiritual en los familiares.

Además, la literatura reciente sobre medición de familia con síndrome de cuidados post-intensivos (PICS-F) identifica instrumentos con dominios, puntos de corte e intervalos disímiles, que dificultan la comparabilidad 18. Tal dispersión obstaculiza la construcción de líneas de investigación históricas y limita la validación transcultural, cuando los estudios latinoamericanos permanecen fragmentados y carecen de escalas adaptadas a hospitalizaciones mayores a seis meses.

En coherencia con tal panorama, el Modelo Sistémico de Enfermería Familiar de Wright y Leahey, centrado en la interacción circular entre profesionales y familiares, constituye el marco teórico para orientar la revisión sobre estrategias de afrontamiento en estancias prolongadas 19. Dicho referente ha mostrado mejoras en satisfacción y bienestar familiar cuando las enfermeras implementan entrevistas, promoción de salud y alianzas interdisciplinarias participativas 20. Por lo tanto, el Modelo analizado concibe a la familia como unidad de cuidado, interpreta la interacción profesional con los allegados como proceso circular y prioriza movilización de fortalezas mediante negociación de significados compartidos.

Por este motivo, es necesario exhibir la evidencia disponible sobre las intervenciones que mejoran la capacidad de afrontamiento de los familiares, puesto que los instrumentos actuales difieren en dominios y momentos de aplicación, así como hay desafíos que no abarcan según el contexto, el principal es la habilidad de interacción entre pacientes y familiares que aún no se traducen en protocolos estandarizados 21.

En perspectiva, la síntesis de la producción científica reciente mediante una scoping review facilitará la argumentación de necesidades de intervención, sistematización de herramientas de evaluación y orientación de programas de apoyo sensible y cultural, aportando evidencia útil para ampliar la experiencia familiar positiva y fortalecer la calidad de la praxis asistencial.

De este modo, se formuló el siguiente objetivo: Explorar la evidencia disponible sobre el afrontamiento del estrés en familiares de pacientes con más de seis meses en la UCI, durante 2020 y 2025.

 

MÉTODO

Se incluyeron investigaciones que describen las experiencias de madres, padres, cónyuges o cuidadores principales mayores de 18 años, vinculadas a pacientes adultos hospitalizados en UCI durante un lapso ≥ seis meses. Se aceptaron estudios que examinaron manifestaciones de ansiedad, depresión, estrés postraumático o adaptaciones psicológicas denominadas PICS-F. El entorno fue el área de cuidados críticos de cualquier nivel de complejidad y región geográfica. Fueron admitidos estudios cuantitativos, cualitativos, mixtos y desarrollos instrumentales entre 2020 y  2025 (5 años) en los idiomas de español, inglés o portugués. Quedaron excluidos artículos duplicados, textos incompletos, cartas al editor y revisiones narrativas.

La investigación precisó la búsqueda en las bases de datos: PubMed, CINAHL, Scopus, Web of Science, SciELO y LILACS. Mientras que para capturar literatura gris se exploraron repositorios institucionales de enfermería latinoamericana. Adicional, la estrategia de búsqueda incluyó el uso de los descriptores en ciencias de la salud, los cuales se organizaron en bloques conceptuales enlazados con operadores booleanos, manteniendo iguales límites idiomáticos y temporales en las bases de datos, de acuerdo con los criterios de inclusión descritos.

La cadena utilizada fue: ("Unidades de Cuidados Intensivos" OR "Cuidados Críticos") AND ("Familia" OR cuidador* OR pariente*) AND ("Estrés Psicológico" OR "Adaptación Psicológica") AND ("Cuidados a Largo Plazo" OR "Estancia Prolongada" OR "Enfermedad Crítica Crónica") AND ("Síndrome de Cuidados Post-Intensivos" OR “PICS-F”), realizando adaptaciones según la base de datos.

Para la extracción de los datos, se diseñó una matriz en Word con los campos: Autor, fecha y título, Tipo de evidencia, Población, tamaño y entorno, Intervención, Hallazgos que ayudan a responder la Pregunta EBP, Limitaciones, así como Nivel y calidad de la evidencia. Aquí se buscó contrastar las intervenciones enfermeras, temporización, recursos utilizados y resultados familiares inmediatos y a largo plazo.

En la selección de datos, el proceso incluyó a dos investigadoras que examinaron títulos y resúmenes en Rayyan. Los artículos preseleccionados pasaron a lectura de texto completo, donde todo conflicto se resolvió mediante deliberación. El flujo de la selección del material de revisión se evidencia en el diagrama PRISMA (Figura 1).

En la síntesis y análisis de la evidencia, los artículos incluidos se agruparon según orientación metodológica y afinidad temática en tres ejes: factores predisponentes, estrategias de acompañamiento y resultados psico-emocionales, basados en el modelo de Johns Hopkins Nursing Evidence-Based Practice (JHNEBP): Nivel I: evidencia experimental (ECA); Nivel II: estudios cuasiexperimentales; Nivel III: estudios no experimentales; Nivel IV: evidencia de opiniones de expertos, comités, guías clínicas. La síntesis narrativa buscó identificar vacíos temáticos, variaciones metodológicas y oportunidades para ensayos de intervención multicéntricos. También se realizó la evaluación de la calidad de la evidencia (alta, buena, baja o insuficiente).

 

 

Figura 1. Diagrama de flujo PRISMA

Elaboración: Los autores.

 

RESULTADOS

En los artículos integrados al scoping review, se identificaron 3 trabajos de nivel I según la calidad de la evidencia, 8 de nivel II, 11 de nivel III y 4 de nivel IV. La calidad editorial de las revistas que albergan los 26 artículos se sustenta en revisión por pares, indexación en las bases consultadas y políticas de acceso abierto, con presencia de títulos referidos a enfermería y cuidados intensivos como BMC Nursing, Journal of Intensive Care y Acute Medicine & Surgery 1 2 11.  

Las métricas bibliométricas muestran variación entre áreas y cuartiles, de modo que la visibilidad e impacto dependen del ámbito temático y del público al que se dirigen, sin que esto impida valorar la consistencia del proceso editorial reflejado en directrices de reporte y transparencia. En la Figura 2 se evidencia la producción de artículos se concentra en el eje América-Europa, con Brasil y Estados Unidos a la cabeza, en tanto que Asia oriental aporta cuatro investigaciones (China, Corea, Japón), mientras que África y Latinoamérica quedan representadas por Malawi, Chile y Colombia. Tal distribución confirma la preponderancia de contextos hospitalarios de ingresos medios-altos, al tiempo que sugiere la conveniencia de fomentar estudios en regiones con menor densidad investigativa.

 

Mapa

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

 

Figura 2. Distribución geográfica de los 26 estudios incluidos en la revisión (2020 – 2025)

Elaboración: Los autores.

 

Por otra parte, los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y varias cohortes de mayor tamaño se ubican en América del Norte y Europa, en tanto Asia y Sudamérica aportan sobre todo diseños observacionales y cualitativos, con África representada por investigación cualitativa focalizada, de modo que la gradación metodológica y el nivel de la evidencia favorecen a regiones con infraestructura investigadora más establecida 22 23 24 25 26.

En cuanto al diseño, se identificaron 2 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y 1 ensayo clúster en preparación, 8 cohortes prospectivas o longitudinales, 6 estudios transversales y 1 caso-control, además de síntesis secundarias y trabajos cualitativos. Por su parte, los ECA examinan intervenciones de apoyo a representantes y subanálisis ligados a trayectorias de cuidadores, mientras que las cohortes siguen síntomas y calidad de vida en ventanas de 3 a 18 meses 11 22 23 27. Los estudios cualitativos describen necesidades informativas, recursos espirituales y experiencias familiares con muestras pequeñas y contexto único1 28.

Respecto de las mediciones, predominan instrumentos para ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT) junto con calidad de vida relacionada con la salud (CVRS), además, varios trabajos reportan satisfacción familiar mediante Family Satisfaction in the Intensive Care Unit de 34 ítems (FS-ICU-34) y escalas de apoyo social 29 30. De igual modo, una revisión metodológica documentó el empleo variado de Impact of Event Scale-Revised, Hospital Anxiety and Depression Scale y Post-traumatic Stress Disorder Checklist, hecho que dificulta comparar magnitudes de efecto entre contextos y momentos de medición 18. En consecuencia, la variedad de periodos de tiempo y dominios limitan la síntesis cuantitativa estricta cuando se focaliza en estancias muy prolongadas.

Síntesis narrativa

En términos de señales de efecto, el ECA multicéntrico en representantes no modificó ansiedad-depresión a seis meses aunque mejoró la claridad decisional inmediata, mientras que el subanálisis de un ECA relacionó mayor sobrecarga del cuidador con deterioro físico del paciente a tres y doce meses, además, las cohortes reiteran prevalencias altas de TEPT y estrés durante y después de la hospitalización23 22 31 11. En seguida, los artículos cuantitativos indican reducciones pequeñas en depresión y estancia cuando se aplican paquetes de atención centrados en pacientes y familias, con variabilidad de calidad primaria 32 33.

Entre las limitaciones recurrentes se observaron muestras reducidas, diseños transversales con autoselección, pérdidas en seguimiento y ausencia de variables socioeconómicas, además, se añaden imprecisiones al trasladar resultados a hospitalizaciones superiores a seis meses cuando los estudios no segmentan por duración real de la estancia 1 11 24 27. En suma, la diversidad de escalas y ventanas de evaluación obliga a interpretar tendencias más que estimaciones puntuales y motiva a sugerir una estandarización para futuras investigaciones.

Trayectoria emocional de los familiares

Este tema agrupa estudios que abordan las dificultades emocionales de pacientes con más de seis meses ingresados en UCI muestra picos de ansiedad durante el ingreso y síntomas que pueden mantenerse hasta los 18 meses, además, la persistencia del TEPT se asocia a redes de apoyo frágiles y a la incertidumbre prolongada sobre el pronóstico11 31. En conjunto, las cohortes describen patrones con subgrupos resilientes y subgrupos con síntomas progresivos, situación que aconseja seguimiento escalonado a uno, tres, seis y doce meses para dirigir intervenciones tempranas y tardías 24 34.

Además, las intervenciones de información estructurada y comunicación continua disminuyen ansiedad y depresión en familiares cuando se integran a los cuidados diarios, además, la participación en decisiones reduce conflictos y mejora la percepción de colaboración con el equipo 8 35.  La participación en actividades básicas de cuidado y la validación sistemática de necesidades se vinculan con menor tensión percibida y mejor adaptación, con apoyo de síntesis integradoras recientes 36.

Políticas de visitas flexibles

Este tema aborda el uso de videollamadas en períodos de restricción se relacionan con menor angustia y mejor orientación temporal para los allegados, además, los metaanálisis señalan posibles beneficios sobre delirio en pacientes y sobre ansiedad familiar cuando se organizan circuitos de presencia y comunicación supervisada por enfermería 5 32. De igual modo, revisiones centradas en programas de atención a pacientes y familias describen mejoras en satisfacción y cohesión cuando se aplican paquetes con educación, preparación para la toma de decisiones y canales tecnológicos estables 15 26.

Soporte social y espiritual

Por lo tanto, estos temas actúan como amortiguadores del estrés y se asocia con mejor CVRS en cuidadores con síntomas depresivos, además, los estudios cualitativos documentan estrategias de afrontamiento que incluyen oración, redes comunitarias y búsqueda activa de información comprensible 1 28 30. Por su parte, las guías recientes promueven acceso flexible a la información, acompañamiento espiritual y presencia de la familia como elementos organizadores del cuidado en UCI, con énfasis en el rol de enfermería para mantener la continuidad 13.

Factor de riesgos

Este tema destaca la exposición al delirio, en las estancias muy largas y las trayectorias de cronicidad, se observan asociaciones entre estos escenarios y mayor probabilidad de síntomas postraumáticos y cansancio emocional en los allegados 6 16 17. En paralelo, condiciones de sistema como limitaciones de recursos y largas estancias se vinculan con resultados institucionales menos favorables y menor disponibilidad de apoyos, hecho que refuerza la necesidad de intervenciones organizativas e individuales 14.

Intervenciones de apoyo y comunicación

Por lo tanto, el conjunto de las intervenciones de apoyo en la comunicación debe ser constantes, aunque los ECA muestran efectos pequeños o nulos sobre síntomas a mediano plazo, además, se documentan mejoras inmediatas en claridad decisional y satisfacción con la información, hecho que avala mantener programas multicomponente con medición sistemática 22 23. En consecuencia, se recomienda estandarizar instrumentos para TEPT, ansiedad, depresión y CVRS y armonizar ventanas de medición, mientras avanza la evaluación clúster de FICUS que aportará datos de efectividad en vida real para la práctica enfermera 18 20 37.

 

DISCUSIÓN

La revisión constató que la trayectoria emocional de los allegados se caracteriza por ansiedad, tristeza y síntomas traumáticos que persisten hasta dieciocho meses después del alta 23 24. Estas reacciones se agrupan bajo el síndrome postintensivo familiar, con prevalencias de veinte a cuarenta por ciento y factores de riesgo asociados a baja escolaridad, toma de decisiones complejas y comunicación deficiente 2. Esta persistencia obliga a considerar a los familiares como afectados indirectos, más allá del momento crítico.

También, se evidenció que la claridad de la información y la participación activa de las familias en decisiones se vinculan con mayor satisfacción y menor tensión 23 35; sin embargo, en muchas unidades persisten vacíos en la interacción. Un estudio multicéntrico indicó que la satisfacción general con la atención alcanza 58,6 %, pero es menor respecto al entorno de la UCI y a la participación en decisiones 29. Programas de comunicación estructurada y visitas flexibles se asociaron con reducción de angustia y confusión familiar.

La tercera síntesis reveló que el apoyo social, la espiritualidad y las redes comunitarias influyen en la adaptación de las familias frente al estrés 1 11. Estudios cualitativos y cuantitativos muestran que la oración, la cercanía del equipo de enfermería y el acompañamiento de redes mitigan la ansiedad y favorecen la esperanza. Este análisis guarda concordancia con la teoría transaccional de Lazarus y Folkman, que propone que la valoración primaria, la valoración secundaria y las estrategias de afrontamiento median entre los estresores y las consecuencias del estrés.

Como implicación para la práctica, se sugiere incorporar el tamizaje sistemático de síntomas de angustia en familiares desde el ingreso, reforzar la educación estructurada y garantizar canales de comunicación permanentes con reuniones programadas 23. La participación en el cuidado básico, la apertura a prácticas religiosas y el uso de diarios de la UCI pueden mejorar la recuperación emocional 36. Se recomienda capacitar al personal en habilidades comunicativas, trabajar con apoyo social y psicología e impulsar investigaciones multicéntricas y longitudinales para evaluar estas intervenciones.

Las limitaciones metodológicas identificadas incluyen tamaños muestrales reducidos, predominio de estudios transversales y variedad de instrumentos de medición, hecho que dificulta comparaciones 27. Además, muchas investigaciones no distinguen estancias de menos de seis meses, limitando la pertinencia para el público objetivo. Se observa poca representación de regiones con menos recursos y falta de seguimiento a largo plazo. Futuras indagaciones deberían armonizar escalas para ansiedad, depresión, estrés traumático y calidad de vida, ampliar la diversidad cultural y aplicar diseños experimentales o cohortes que examinen el impacto de intervenciones en el largo plazo.

 

CONCLUSIONES

La revisión mapea la evidencia reciente sobre afrontamiento del estrés en familiares de pacientes con estancias prolongadas en unidad de cuidados intensivos, con atención a trayectorias de síntomas y a los apoyos informacionales. Además, se identifican patrones de persistencia de ansiedad y reacciones postraumáticas más allá del alta, mientras la comunicación continua y comprensible se vincula con mejor adaptación durante el curso de la enfermedad. En consecuencia, se confirma la utilidad de intervenciones estructuradas centradas en la familia y se reconoce una laguna concreta de investigaciones que segmenten resultados en estancias superiores a seis meses con reportes comparables entre instituciones.

De igual forma, las intervenciones más prometedoras combinan información paso a paso, participación en decisiones y vías de presencia flexible, con acompañamiento del personal de enfermería y recursos tecnológicos para contacto regular. Los programas multicomponentes con educación emocional, preparación para la toma de decisiones y navegación de apoyo social muestran coherencia cuando se aplican con protocolos claros y capacitación del equipo. De igual modo, la integración de prácticas de cuidado básico junto a la familia favorece relaciones colaborativas y reduce tensiones en el día a día, con mejor paso hacia el domicilio cuando se planifica desde etapas tempranas.

Respecto a la calidad metodológica, es variada y limitada por uso dispar de instrumentos de medición y ventanas temporales poco homogéneas entre estudios, situación que complica realizar síntesis estrictas orientadas a estancias muy largas. Por consiguiente, se recomienda armonizar un conjunto mínimo de resultados con mediciones de trastorno de estrés postraumático, ansiedad, depresión y calidad de vida relacionada con la salud en puntos de seguimiento definidos. En ese sentido, hacen falta cohortes multicéntricas y ensayos pragmáticos que contemplen duración real de la estancia y roles familiares, con reporte estandarizado de adherencia, procesos y desenlaces de seguridad.

Para la práctica enfermera, la evidencia apoya implementar cribado temprano del estrés del cuidador, canales de información y rutas de apoyo social y espiritual integradas a la rutina clínica, con referencias hacia recursos comunitarios. La planificación de reuniones con lenguaje llano y herramientas de soporte de decisiones ayuda a mantener la claridad y a disminuir los conflictos, mientras la coordinación con trabajo social amplía la respuesta institucional. A futuro, conviene priorizar estudios longitudinales que midan impacto de paquetes de intervención en estancias superiores a seis meses y que incorporen diversidad regional, de modo que las recomendaciones se mantengan aplicables en distintos hospitales.

 

CONFLICTO DE INTERÉS

Los autores declaran que no tienen conflicto de interés en la publicación de este artículo.

 

FINANCIAMIENTO

Autofinanciado.

 

AGRADECIMIENTO

A todos los agentes sociales involucrados en el proceso investigativo.

 

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