https://doi.org/10.35381/e.k.v8i2.4859

 

Juegos cooperativos como estrategia lúdica para el desarrollo de la psicomotricidad gruesa en educación inicial

 

Cooperative games as a playful strategy for developing gross motor skills in early childhood education

 

 

Rosa Cecilia Vigo-Borjas

rvigo@ucvvirtual.edu.pe

Universidad César Vallejo, Trujillo, Trujillo

Perú

https://orcid.org/0009-0002-7084-6653

 

 

Recibido: 20 de julio 2025

Revisado: 25 de septiembre 2025

Aprobado: 15 de noviembre 2025

Publicado: 01 de diciembre 2025


 

 

RESUMEN

El objetivo de esta investigación fue analizar los beneficios de los juegos cooperativos en el desarrollo de la psicomotricidad gruesa de los niños de educación inicial. Como metodología, se acudió al enfoque cualitativo de tipo documental, utilizando la revisión documental como técnica y las fichas de registro como instrumentos. Para la selección de los estudios, se empleó método PRISMA. Los resultados precisaron que la relación entre los juegos cooperativos y la optimización de la psicomotricidad gruesa aún no se ha investigado completamente, siendo escasos los estudios longitudinales. Se concluyó que, a pesar de los beneficios inmediatos observados, también ha sido necesario explorar cómo estos juegos podrían adaptarse a diferentes contextos culturales y socioeconómicos, en función de ser inclusivos para los niños con habilidades motrices diversas.

 

Descriptores: Juegos cooperativos; estrategia lúdica; psicomotricidad; educación inicial. (Tesauro UNESCO)

 

 

 

ABSTRACT

The objective of this research was to analyze the benefits of cooperative games in the development of gross motor skills in early childhood education. The methodology used was a qualitative documentary approach, employing document review as a technique and record sheets as instruments. The PRISMA method was used to select the studies. The results showed that the relationship between cooperative games and the optimization of gross motor skills has not yet been fully investigated, with few longitudinal studies available. It was concluded that, despite the immediate benefits observed, it has also been necessary to explore how these games could be adapted to different cultural and socioeconomic contexts, in order to be inclusive for children with diverse motor skills.

 

Descriptors: Cooperative games; playful strategy; psychomotor skills; early childhood education. (UNESCO Thesaurus)


 

 

INTRODUCCIÓN

En el contexto mundial, los juegos cooperativos en la educación inicial son herramientas clave para promover el desarrollo integral de los niños, especialmente en el fortalecimiento de habilidades motrices gruesas, como correr, saltar y mantener el equilibrio. Estas actividades podrían fomentar la interacción social, el trabajo en equipo y la resolución de problemas, lo que reforzaría también las habilidades emocionales y cognitivas. Los juegos cooperativos en la educación inicial son una herramienta pedagógica muy útil para el desarrollo completo de los niños, ya que pueden contribuir al fortalecimiento de sus habilidades sociales y emocionales, ejerciendo un rol importante en la mejora de su psicomotricidad gruesa y su desenvolvimiento en la vida diaria (Isea et al., 2024). Dicha psicomotricidad sustentada en el control de movimientos, tales como correr, saltar, trepar, entre otros, es fundamental para mantener el equilibrio físico, conduciendo así a la independencia de los niños.

Estas actividades promueven la interacción para el trabajo en equipo, lo cual les permite solucionar sus problemas y lograr objetivos comunes (Von Feigenblatt et al., 2022). Por tanto, el enfoque lúdico puede conducir al mejoramiento tanto de las habilidades motrices como de las sociales como la empatía y el respeto. En este particular, cabe señalar que el desarrollo de la motricidad gruesa propicia hábitos de movimientos saludables (Cedeño y Mateo, 2024).

Es menester acotar que aún cuando se ha indagado sobre este tema en el campo investigativo, la motricidad gruesa en particular, no se ha abordado a profundidad. Con base en lo expuesto, se ha notado un creciente interés por estudiarla, ya que constituye un fundamento para el desarrollo integral de los niños a lo largo de su desarrollo. Esto se debe a que los juegos colaborativos están siendo cada vez más valorados por su capacidad para trabajar de manera conjunta las habilidades cognitivas, sociales, emocionales y físicas (Mendoza, 2025). Sin embargo, la falta de evidencia clara sobre su impacto específico en la psicomotricidad gruesa resalta la necesidad de realizar más investigaciones que sustenten esta estrategia dentro de un contexto pedagógico formal.

En tales estudios, se sugiere indagar sobre el desarrollo de la psicomotricidad gruesa en los primeros años de vida, ya que permitiría sentar las bases para el abordaje de habilidades motoras más complejas, a fin de aplicar las estrategias apropiadas para el logro de la coordinación y la autonomía del niño. A pesar de su importancia, aún existen

vacíos en cuanto a las estrategias lúdicas específicas que podrían impactar el desarrollo infantil (Rodríguez et al., 2024). Por ello, se considera idóneo investigar a fondo cómo los niños pueden desarrollar sus habilidades motoras mientras aprenden a colaborar, a resolver conflictos y a trabajar en equipo.

Por otro lado, aunque los juegos cooperativos han mostrado resultados positivos en algunos contextos educativos, no se han estudiado suficientemente sus efectos en diferentes entornos culturales y socioeconómicos. Asimismo, los niños de distintas culturas o realidades sociales pueden tener experiencias diversas con los juegos cooperativos, y no se ha determinado si la eficacia de estos juegos en el desarrollo de la psicomotricidad gruesa varía según cada realidad educativa. Ello sugiere la comprensión acerca de la forma en la cual adaptar estos juegos a contextos distintos, especialmente en comunidades con recursos limitados.

Además, se destaca la necesidad de contar con evidencia cuantitativa y con metodologías validadas. Aunque existen estudios cualitativos y anecdóticos que resaltan los beneficios de los juegos cooperativos, aún hay falta de investigaciones cuantitativas que midan de manera precisa el impacto de estas actividades en el desarrollo de las habilidades motoras gruesas. Los estudios actuales no han utilizado herramientas validadas para evaluar de forma exacta cómo mejorar la psicomotricidad gruesa luego de participar en juegos cooperativos. Dado que los niños aprenden de forma activa a través del juego, este estudio podría ser un aporte valioso para optimizar los programas educativos en pro de su desarrollo saludable (Cedeño y Mateo, 2024).

Además, es importante tener en cuenta la estrategia inclusiva para los niños con diferentes habilidades. Uno de los grandes beneficios de los juegos cooperativos son las actividades que requieren la participación de todos los niños, las cuales pueden adaptarse para incluir aquellos con distintas habilidades motrices. Esto les permitirá participar y beneficiarse de manera equitativa, incluso a los niños con necesidades educativas especiales o dificultades en su desarrollo motriz. Esta investigación podría contribuir a la generación de nuevas visiones en la educación inicial, ofreciendo alternativas variadas para garantizar que todos los niños, sin importar sus habilidades, puedan desarrollar sus capacidades psicomotrices y sociales de manera adecuada.

Se considera también como elemento esencial, la estimulación temprana del trabajo colaborativo; en este particular, el estudio podría presentar diversas evidencias sobre estas actividades presentándolas como herramientas clave para la formación de los niños

con habilidades de trabajo en equipo, liderazgo, toma de decisiones y negociación. Esta formación temprana en habilidades colaborativas podría ser un factor decisivo en el éxito académico y en la vida adulta.

En correspondencia con lo antes planteado, esta investigación tuvo como objetivo final analizar los beneficios de los juegos cooperativos en el desarrollo de la psicomotricidad gruesa de los niños de educación inicial.

 

MÉTODO

La metodología que se empleó en el artículo lo constituyó el enfoque cualitativo de tipo documental, empleando como técnica la revisión documental y, como instrumentos, las fichas de registro. Esta revisión consistió en la indagación de investigaciones científicas de textos indexados en los buscadores de Scopus, WoS y SciELO en su mayoría. Dicha búsqueda se desarrolló en base a los siguientes términos claves en castellano e inglés: juegos cooperativos, cooperative games, psicomotricidad gruesa, gross psychomotor skills, educación inicial, initial education.

Los pasos para la recolección y análisis de la información consistieron en:

·         Indagación previa sobre los juegos cooperativos y el desarrollo de la psicomotricidad gruesa en los niños de educación inicial.

·         Selección de las investigaciones mediante una muestra representativa de artículos.

·         Consideración de criterios de inclusión y exclusión.

Estudios incluidos:

·         Temas relacionados directamente con los juegos cooperativos y su relación con la motricidad gruesa.

·         Artículos que son de los años 2020 al 2025.

Estudios excluidos:

·         Estudios no enfocados el desarrollo psicomotor o en la educación inicial.

·         Investigaciones realizadas en otros niveles educativos o en contextos diferentes.

·         Artículos no presentados en inglés o español.

·         Artículos no pertenecientes a los últimos 5 años.

A continuación, se muestran los resultados de la búsqueda en cada una de las bases de datos consultadas

 

Tabla 1.

Búsqueda con cada uno de los ejes temáticos.

 

WOS

SciELO

Scopus

Columna1

5

40

25

70

Filtro 1: publicación del 2020 al 2025

4

26

15

45

Filtro 2: solo artículos científicos

2

9

5

16

Filtro 3: Acceso abierto

1

5

4

10

 

Elaboración: La autora.

 

RESULTADOS

 

Tabla 2.

Búsqueda con cada uno de los ejes temáticos: Juegos cooperativos, Psicomotricidad

gruesa.

 

ID

Autor/año

Título

Implicaciones

Escala de Likert

1

Quispe et al. (2025). SciELO.

Desarrollo psicomotor en estudiantes de educación infantil: Una revisión sistemática.

Las estrategias lúdicas que implican movimiento son primordiales para el desarrollo mental, emocional e interpersonal.

 

 

 

x

 

2

Rodríguez et al. (2020).

SciELO.

Beneficios de la actividad física para niños y adolescentes en el contexto escolar.

La gamificación ayuda al desarrollo de las habilidades de los niños.

 

 

 

x

 

3

Mendoza (2025). Scielo.

Los programas de gamificación en la educación. Revisión sistemática.

La gamificación promueve el pensamiento crítico en los niños.

 

 

 

x

 

4

Gutiérrez & Guerra (2024). SciELO.

Juegos cooperativos y competencias matemáticas en educación inicial: una revisión sistemática.

A pesar de que los juegos cooperativos mejoran el aprendizaje en el área de matemática, también benefician su desarrollo integral.

 

 

x

 

 

5

Oliveira  et al. (2023). Scopus.

Gamificación a medida en la educación: Una revisión de la literatura y la agenda futura.

La gamificación es esencial en el contexto educativo para facilitar el aprendizaje.

 

 

 

x

 

6

Yaman et al. (2024). Scopus.

Implementación del aprendizaje basado en juegos en contextos educativos: retos y estrategias de intervención.

El juego ayuda a los estudiantes a superar los desafíos y facilita su interacción social.

 

 

 

x

 

7

Ojeda & Campos (2025). Web of Science.

Juegos deportivos adaptados con enfoques cooperativos y competitivos sobre las habilidades sociales y motoras en alumnos de primaria.

Los juegos deportivos promueven el desarrollo integral de los aprendices.

 

 

 

 

x

8

Lin et al. (2024).  Scopus.

Optimización de la cooperación en niños chinos de entre 5 y 6 años de zonas rurales mediante el juego cooperativo constructivo basado en Anji Play: un estudio cuasi-experimental.

El trabajo en equipo tanto en las carreras de carro como en los juegos de roles constituyen actividades elementales para el avance en el aprendizaje.

 

 

 

x

 

9

Suryadi et al. (2024).  Scopus.

¿Cómo funciona el aprendizaje cooperativo con los estudiantes?: Revisión bibliográfica en educación física.

Es imperativo emplear los juegos cooperativos en la sociedad actual mediante el diálogo, el respeto y los deportes.

 

 

 

x

 

10

Cedeño & Mateo (2024).

SciELO.

Abordaje pedagógico de la motricidad de los niños desde los juegos tradicionales ecuatorianos.

Los juegos promueven la cooperación, mejoran la salud y la motricidad. También promueven la cultura.

 

 

 

 

x

 

Elaboración: La autora.

 

En atención a la tabla 2, y teniendo en cuenta la escala de Likert, se establecieron los siguientes parámetros: Sin relación (1), Mínima relación (2), Cierta relación (3), Relacionado (4) y Muy relacionado (5). En esta línea, se pudo apreciar que el uso de juegos cooperativos en la educación infantil, especialmente en el contexto de la psicomotricidad gruesa, puede generar resultados significativos en diversas áreas del desarrollo de los niños. Tales juegos, fomentan el desarrollo de sus habilidades motoras, emocionales y sociales, por cuanto se trata de actividades donde los niños trabajan juntos para alcanzar un objetivo común.

Desde las diversas perspectivas de los investigadores citados, los juegos cooperativos tienen un impacto sobre el desarrollo de las habilidades psicomotrices gruesas, por cuanto contribuyen a avances significativos en el proceso de aprendizaje. En cada artículo, el enfoque lúdico se encuentra en consonancia con diversos estudios cualitativos y mixtos que han explorado los efectos de las actividades cooperativas sobre el desarrollo infantil en sus primeras etapas.

Uno de los datos relevantes lo constituyó el progreso de las habilidades físicas por medio de los juegos, ya que la participación en carreras de relevo, juegos con pelotas o movimientos de objetos revelados en los estudios, condujeron a confirmar que los juegos promueven la integración de movimientos en beneficio de la coordinación motora y el control corporal (Lin et al., 2024). De igual forma, estos permitieron a los niños identificar las partes de su cuerpo y así emplear las que más le ayudaban en los momentos indicados.

Otro aspecto resultante de la indagación fue el alcance de su desenvolvimiento social apropiado y la expresión de sus emociones, lo cual se pudo apreciar en las interacciones al momento de compartir experiencias, negociar y resolver ciertas dificultades. En consecuencia, la interacción fomentó la empatía, el trabajo en equipo y el liderazgo en ellos; por ende, los niños desarrollaron relaciones interpersonales más saludables y cooperativas (Suryadi et al., 2024; Cedeño y Mateo, 2024).

De acuerdo con Lin et al. (2024) y Cedeño y Mateo (2024), los juegos cooperativos incrementan la autoestima y la confianza de los niños en sí mismos, por cuanto han entendido que el significado del éxito no es la competencia sino la colaboración. En palabras de Suryadi et al. (2024), la cooperación entre los niños aumenta sus intereses por participar en actividades físicas que promuevan su participación activa dentro y fuera de sus aulas de clase.

Este estudio constituyó una base para la presente investigación, debido a que se fundamentó tanto en el desarrollo físico como social de los niños, determinando que el trabajo en equipo los ayudó a superar sus limitaciones individuales y a desarrollar nuevas competencias.

A nivel emocional, los juegos cooperativos también ofrecen beneficios al permitir que los niños enfrenten situaciones de frustración, las cuales se presentan como sentimientos comunes cuando los objetivos no se logran de inmediato; no obstante, al trabajar en equipo para superar obstáculos, los niños desarrollan habilidades en función de gestionar sus emociones de manera constructiva (Sanz, 2019).

Por otro lado, las investigaciones de Yaman et al. (2024) y Ojeda y Campos (2025) determinaron que la gamificación, desde un punto de vista cooperativo aunado a las actividades psicomotoras, resultaron ser eficaces para el desarrollo de las capacidades corporales, así como para el trabajo en equipo, por cuanto los niños tuvieron la libertad de regular sus emociones mediante competencias sanas, las cuales favorecieron un ambiente de aprendizaje más armonioso y menos estresante (Sanz, 2019).

Se puede afirmar entonces, en relación con las habilidades emocionales, que los juegos cooperativos favorecen el desarrollo cognitivo; asimismo, promueven el respeto hacia la consecución de reglas, estimulando la concentración y la atención. De igual modo, estos facilitan la coordinación de movimientos al ritmo de los demás, trabajando hacia un objetivo común (Mendoza, 2025). Los niños que han participado en juegos cooperativos son más capaces de interactuar con los demás; esta capacidad les conduce a desarrollar la socialización y una atención sostenida crucial para compartir sus conocimientos con otros a lo largo de su desarrollo académico futuro.

En un estudio de Von Feigenblatt et al. (2022) se resalta la importancia de abrir las puertas a la innovación dentro del contexto educativo, puesto que, de ese modo, el proceso de aprendizaje avanza hacia mejores perspectivas formativas.

Asimismo, otro de los resultados esperados es la mejora en la regulación emocional de los niños, al ser parte de un grupo que trabaja para alcanzar un objetivo común, por cuanto, de esta manera, los niños aprenden a manejar la frustración, la impaciencia y la emoción de no siempre obtener lo que esperan; esto se alinea con lo señalado por Quispe et al. (2025), quienes afirman que los juegos cooperativos permiten a los niños aprender a reconocer y regular sus emociones en un contexto social, lo cual es fundamental para su bienestar emocional. En términos más amplios, los juegos cooperativos en la educación inicial pueden tener un impacto a largo plazo en el desarrollo integral de los niños; a medida que los niños crecen, las habilidades que desarrollan durante los primeros años, como la coordinación motriz, la capacidad de trabajar en equipo, la empatía y la autorregulación emocional, son esenciales para su éxito en la escuela y en la vida social (Ojeda y Campos, 2025).

En general, las habilidades motoras ayudan a los niños a regular sus movimientos y emociones, reforzando sus posibilidades para enfrentarse a contextos más avanzados. En este marco, Yaman et al. (2024) refuerza las consideraciones expuestas previamente al reafirmar que los niños que interactúan de forma cooperativa muestran un mayor nivel de empatía y mejores destrezas comunicativas al conversar con sus compañeros; ello les permite resolver conflictos con eficacia (Lin et al., 2024).

Este recorrido investigativo permite argumentar que los juegos cooperativos son útiles

para el crecimiento de los infantes, siendo a su vez, esencial para su autorregulación emocional, enfrentando las frustraciones y buscando vías alternas para superarlas. (Sanz, 2019)

 

DISCUSIÓN

La presente revisión documental develó que las actividades recreativas representan un rol clave en la formación física, emocional y social de los estudiantes de educación inicial. Las actividades que exigen de la cooperación de los niños los benefician fomentando el desarrollo de habilidades tanto cognitivas como sociales (Mendoza, 2025). Considerando estos resultados, los juegos cooperativos se enfocan más en propiciar la colaboración que la competencia, fomentando un desarrollo integral a lo largo del crecimiento de los niños (Ojeda y Campos, 2025).

Las actividades develadas en cada estudio para el desarrollo de la motricidad gruesa se perfilan como agentes de cambio positivo para el desenvolvimiento diario de los niños, ya que, al activar los músculos, los niños pueden desarrollar sus habilidades físicas y actuar de forma espontánea en cada paso que den (Mendoza 2025; Ojeda y Campos, 2025).

Ahora bien, cabría preguntarse sobre cuáles habilidades desarrollan los niños mediante la lúdica cooperativa, tales destrezas están relacionadas con la postura, el equilibrio, la coordinación y la fuerza. Asimismo, los mismos se preparan para levantar objetos, empujarlos, saltar sobre ellos, entre otras actividades que potencian su desempeño dinámico en la escuela y en el hogar.

Se ha de resaltar, además, el desarrollo de las habilidades gruesas y la cooperación, aseverando que estas promueven la interrelación entre los niños, lo cual los conduce a negociar y a colaborar entre sí en pro de alcanzar metas comunes. De este modo, los juegos cooperativos estimulan las habilidades motoras en función del alcance del respeto, la solidaridad y la empatía.

Tal como se ha venido expresando a lo largo del escrito, el factor emocional es elemental en la educación infantil, ya que los niños comienzan a desarrollar la conciencia de sí mismos y habilidades adecuadas para resolver conflictos, aspectos clave para su desarrollo psicológico (Infante et al., 2025; Sanz, 2019). Aunado a la consideración anterior, los juegos cooperativos fomentan ambientes educativos dinámicos que despiertan la motivación de los niños hacia su participación activa (Tamayo et al., 2025).

En torno a los resultados de la tabla 2, el trabajo en equipo propicia un clima de apoyo mutuo entre los niños, por cuanto todos sus intereses giran en relación a un objetivo común, lo que los conduce a desarrollar un sentido de pertenencia hacia lo que hacen y logran, generando efectos duraderos en sus compromisos por alcanzar cada una de sus metas (Tamayo et al., 2025).

 

CONCLUSIONES

Entre las conclusiones se destaca la necesidad de aplicar juegos cooperativos de manera frecuente en la educación inicial, debido al impacto que causan en los niños para beneficio de su desarrollo integral, por cuanto fomentan no únicamente el desarrollo físico sino también el emocional y social.

Su enfoque dinámico ayuda a los infantes a descubrirse a mismos, considerando lo que son capaces de hacer, es decir, sus debilidades y fortalezas, a fin de avanzar hacia acciones más complejas y coordinadas, condiciones esenciales para su crecimiento.

Aparte de lo especificado, los juegos cooperativos promueven la activación del trabajo en equipo, mediante el cual aprenden a asumir responsabilidades, a resolver conflictos y a mejorar sus capacidades personales enfrentados diversos retos de manera conjunta, ayudando al logro de una comunicación efectiva.

Estos juegos crean un ambiente inclusivo que favorece el desarrollo de la empatía, la confianza y el respeto mutuo, contribuyendo así a un ambiente positivo de aprendizaje; a su vez, esto refuerza la autoestima de los niños al experimentar el éxito en grupo, lo que favorece su bienestar emocional.

Por otra parte, la implementación exitosa de los juegos cooperativos en la educación inicial depende de la intervención pedagógica adecuada por parte del docente; por esta causa, los educadores deben diseñar actividades que sean inclusivas, adaptadas a las necesidades y capacidades individuales de los niños. De igual manera, se persigue que los mismos ofrezcan desafíos adecuados para promover tanto el desarrollo físico como el social, supervisando las interacciones entre los niños, brindando retroalimentación positiva y asegurando que todos los niños participen activamente sin que ninguno quede excluido. Solo a través de un acompañamiento adecuado los juegos cooperativos podrán cumplir su objetivo de desarrollar integralmente la psicomotricidad gruesa y otras habilidades esenciales.

 

FINANCIAMIENTO

No monetario.

 

AGRADECIMIENTOS

Gracias a todos aportes recibidos para la elaboración del presente artículo, por cuanto enriquecieron su sistematización.

 

REFERENCIAS

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Gutiérrez, C., y Guerra, Y. (2024). Juegos cooperativos y competencias matemáticas en educación inicial: una revisión sistemática. Cienciamatria. Revista Interdisciplinaria de Humanidades, Educación, Ciencia y Tecnología, 10(19), 245-262. https://n9.cl/b23z58

 

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Isea, J., Infante, M., Romero, A., y Comas, R. (2024). Human talent as a driving force in the management of ethics in the sustainable university. Salud, Ciencia y Tecnología - Serie de Conferencias, 3, 672. https://n9.cl/jbjohe

 

Lin, X., Wu, Y., Wu, J., y Qin, L. (2024). Enhancing cooperation in 5–6-year-old rural chinese children through cooperative constructive play based on Anji play: A quasi- experimental study. Behavioral Sciences, 14(7), 533. https://n9.cl/4dodt1

 

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Sanz, P. (2019). El juego divierte, forma, socializa y cura. Rev Pediatr Aten Primaria, 21(83), 307-312. https://n9.cl/yz0j3

 

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Yaman, H., Sousa, C., Neves, P., y Luz, F. (2024). Implementation of game-based learning in educational contexts: challenges and intervention strategies. Electronic Journal of e-Learning, 22(10), 19-36. https://n9.cl/3f6i4y

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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